
Todo nuestro organismo está unido a través del tejido conjuntivo, este tiene como función principal el sostén y el relleno estructural, está muy vascularizado e inervado, a través del cual se producen intercambios de sustancias, nutrientes, eliminación de toxinas, envuelve y rodea tanto a vísceras como a ligamentos, nervios y huesos.
La causa de muchos problemas de origen muscular o esquelético, radica en la alteración de este tejido conjuntivo debido a las restricciones en la movilidad del sistema visceral, ya que estas restricciones producen tensiones del tono muscular o mecánico en las articulaciones.
Los órganos al igual que los músculos poseen un movimiento espontáneo, con una movilidad y deslizamiento entre sí para funcionar correctamente. Este movimiento visceral es producido por ejemplo por:
- El diafragma, cuando este músculo se contrae, se produce un empuje sobre las vísceras del abdomen y una tracción sobre los pulmones.
- La movilidad visceral, que es propia de cada órgano.
- El automovimiento visceral, el latido del corazón, las contracciones del estómago para hacer la digestión, el peristaltismo de los intestinos, ..etc.
Esta movilidad visceral puede alterarse por una pequeña congestión del órgano debido a varias causas como son:
- Acumulación de toxinas (mala alimentación, drogas, alcohol…)
- Alteraciones de la circulación, por compresión vascular a su paso
- por otras vísceras.
- Mala información nerviosa que llega desde la médula y que pueden producir bloqueos y contracturas musculares.
Todo esto puede producir un mal funcionamiento orgánico, que a través del tejido conjuntivo genera disfunciones a otras estructuras musculares o esqueléticas. Entre algunos ejemplos:
- Dolores articulares, que irradian hacia el brazo, que pueden estar ocasionados por la cúpula pleural y los ligamentos pulmonares, zona de paso de arterias y nervios hacia el brazo.
- Lumbalgias, muchas molestias lumbares se producen por alteraciones en la movilidad del riñón, que afecta al músculo psoas, en ocasiones por acumulación y mala eliminación de toxinas.
- Cicatrices, que provocan adherencias y tensiones.
- Problemas en miembros inferiores, pesadez de piernas, retención de líquidos, por restricciones abdominales que bloquean el retorno circulatorio.

Por ello, es importante, no solo abordar el problema a nivel mecánico, muscular o osteoarticular sino, liberar la fascia que envuelve y rodea las vísceras, así trabajaremos la retracción de ligamentos, los diafragmas y la inervación y movilidad de cada órgano, liberando densidades y restricciones de los tejidos a través de técnicas manuales suaves para devolver la movilidad que está alterada en la estructura.
Carlos Alvarez Vázquez. CENTRO DE MASAJES-LEÓN
